Rompes todos mis esquemas, cambias el rumbo de mi vida, dueño de mis días y vaya simpatía. Te regalo el universo y hasta un millón de versos y por tí querido mío aguantó la tontería. No te cambio por ninguno, eres todo lo que quiero, ni siquiera por la luna, que se queje el mundo entero. Tu sonrisa vale oro y tu pelo ni te cuento, pero lo que más me gusta es tu bellografía, tus ideas me convencen, sabes bien lo que hay que hacer, pero lo que más me gusta es tu forma de querer..